La
clonación humana es una pesadilla para la humanidad contemporánea. El gran número
de implicaciones biológicas como las alteraciones cromosómicas en la descendencia,
la muerte desconocida de las crías clónicas sin causa aparente, las malformaciones
detectadas de diversos sistemas de órganos y el elevado porcentaje de abortos
en las madres gestantes constituyen evidencias biológicas irrefutables que
limitan la clonación humana independientemente del fin que se persiga.
El
simple hecho de la clonación humana independientemente del fin constituye
manipular vidas humanas según los criterios y antojos de su creador (en este
caso, el investigador) constituyendo un agravio a la dignidad y plenitud del
Hombre. Enfatizamos que la creación utilitaria de seres humanos clasifica al
Hombre como "medio" y no como lo que es: un "fin". Le
impone a la ciencia un papel denigrante, pues no satisface una necesidad social
sino que acentúa un problema social.
La internacionalización y la unificación de una ley que proteja la
dignidad humana se erige como el principal aspecto a resolver por la comunidad
jurista mundial limitando situaciones que atenten contra el desarrollo pleno
del Hombre y educar a la Humanidad en la construcción de un mundo sustentable.
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